Todo lo que debes saber del desarrollo web total

¡Adéntrate en el fascinante mundo del desarrollo web con esta guía donde te explicaremos todo lo que debes saber desde cero!

La tecnología juega un papel muy importante en nuestra vida diaria, desde las apps para smartphone más simples hasta los inventos más innovadores para hacernos la vida más fácil; cada sitio web o software que encontramos ha sido creado a través de web development, pero ¿qué es exactamente el desarrollo web y qué hace un desarrollador web?

A simple vista, puede parecer un campo complicado, confuso y algo inaccesible. Entonces, para arrojar algo de luz sobre esta fascinante industria, hemos reunido la mejor guía para que entiendas a la perfección por qué es una de las áreas con mayor crecimiento y demanda en todo el mundo.

Vayamos paso por paso.

¿Qué es el desarrollo Web?

En pocas palabras, es el proceso de creación de sitios web y aplicaciones para Internet o para una red privada conocida como intranet. Como tal, el desarrollo web no se ocupa del diseño de un sitio o app; más bien, se encarga de la codificación y la programación que impulsan la funcionalidad de la plataforma.

Páginas web estáticas y dinámicas, aplicaciones de redes sociales, sitios de e-commerce, sistemas de gestión de contenido (CMS)… todas las herramientas que utilizamos a diario a través de Internet y de nuestros dispositivos digitales como computadoras, tablets y smartphones han sido creadas por desarrolladores web.

Ahora bien, el desarrollo web es un campo bastante amplio que principalmente se puede dividir en tres ramas: Frontend: cuando la codificación está del lado del cliente, backend, cuando está del lado del servidor y tecnología de base de datos.

Aprendamos un poco más de cada una de ellas:

Frontend

El desarrollo web frontend o las secuencias de comandos del lado del cliente se refieren a todo lo que el usuario final experimenta directamente navegando en un sitio. Es decir, este código se ejecuta en un navegador web y se relaciona directamente con lo que las personas ven cuando visitan cualquier página en internet: el diseño, las fuentes, los colores, los menús y los formularios de contacto. Todos han sido creados y controlados por esta interfaz.

Backend

Por otro lado, las secuencias de comandos del lado del servidor se refieren a lo que sucede tras bambalinas.

Dicho de otra manera, el backend es básicamente la parte de un sitio web que el usuario en realidad no ve. Es responsable de almacenar y organizar los datos y de garantizar que todo lo que ve un usuario cuando visita un sitio web funcione a la perfección.

¿Cómo sucede esto? Siempre que ocurre una acción del lado del visitante, por ejemplo, cuando completa un formulario, el navegador envía una solicitud al lado del servidor.

Después, este servidor “responde” con información relevante en forma de código de interfaz que el navegador puede interpretar y mostrar como un mensaje de confirmación tras haber completado el llenado del cuestionario con éxito.

Fascinante, ¿no crees? Y todo sucede en una fracción de segundos.

Tecnología de base de datos

Los sitios web también dependen de la tecnología de bases de datos. Estos contienen todos los archivos y el contenido necesario para que un sitio web funcione, almacenados de tal manera que sea fácil de recuperar, organizar, editar y guardar.

La base de datos se ejecuta en un servidor y la mayoría de los sitios web suelen utilizar algún tipo de sistema de gestión de bases de datos relacionales que les permiten utilizar cualquier recurso que necesiten al momento.

¿Claros todos estos conceptos? Para resumir: en el desarrollo web, el frontend, backend y la base de datos trabajan juntas para construir y ejecutar un sitio o una aplicación completamente funcional y óptima.

Aunque te lo hemos explicado de una manera clara y bastante resumida, ¿sientes que te hablamos en otro idioma? ¡No eres el único! El desarrollo web es un mundo interesante pero bastante complicado, no cualquier personas tiene la habilidad para trabajar con códigos, números y matemáticas.

Eso nos lleva a preguntarnos: ¿por qué exactamente es tan complejo el desarrollo web?

Principalmente porque la programación es un lenguaje que hay que aprender, uno a base de números, comandos, signos y letras que, acomodamos de cierta manera, generan una acción.

Cualquier persona que busque convertirse en desarrollador web debe tener habilidades aritméticas, lógicas y más importante, mucha paciencia. Un simple error en el código, una coma o un punto mal acomodado, pueden hacer que una página web no funcione o que arroje un resultado incorrecto.

Además, con el acelerado crecimiento de la tecnología en todas sus áreas, los desarrolladores deben hacerse el hábito de aprender y actualizarse sobre las últimas tendencias, programas, códigos, paqueterías, y demás herramientas para hacer su trabajo más eficiente.

Por otro lado, la mayoría de los lenguajes de programación codifican en inglés, por lo que el manejo de este idioma también debe ser un aspecto a considerar por aquellos que quieren dedicarse al desarrollo web.

Desarrollo web vs diseño web

Es posible que hayas escuchado a personas utilizar los términos desarrollo web y diseño web como sinónimos, pero en realidad son dos cosas muy diferentes.

Es posible que hayas escuchado a personas utilizar los términos desarrollo web y diseño web como sinónimos, pero en realidad son dos cosas muy diferentes.

Imagina a un diseñador web y un desarrollador web trabajando juntos para construir un automóvil: el desarrollador se encargaría de todos los componentes necesarios para que el vehículo arranque y puede ser conducido como el motor, las ruedas y los engranajes, mientras que el diseñador sería responsable de todos aspectos visuales: el aspecto, el diseño del tablero y de los asientos, y la experiencia del usuario al manejarlo; si los pedales están a la distancia adecuada, si es fácil conducirlo, si los espejos están al alcance y bien ubicados, etc.

Los diseñadores web se encargan de cómo se ve y se siente el sitio web. Lo modelan asegurándose de que sea lógico, fácil de navegar y que responda a sus necesidades.

También consideran todos los diferentes elementos gráficos: ¿qué combinaciones de colores y fuentes se utilizarán? ¿Qué botones, menús desplegables y barras de desplazamiento deben incluirse y dónde? ¿Con qué puntos de contacto interactúa el usuario para llegar del punto A al B?

El diseño web también considera la arquitectura de la información del sitio web, estableciendo qué contenido se incluirá y dónde debe ubicarse.

Si pones atención a cualquier sitio que visites próximamente, descubrirás que primero se encuentra la información de la empresa, hasta el último veremos los datos de contacto, y si ofrecen alguna promoción, esta se ubicará en el centro con colores llamativos y un texto atractivo que te invite a comprar.

El diseño web es un campo extremadamente amplio y, a menudo, se divide en roles más específicos, como diseño UX, experiencia de usuario, diseño UI, interfaz de usuario y arquitectura de información.

El trabajo del desarrollador web es tomar este diseño y convertirlo en un sitio completamente funcional. Por ejemplo, un desarrollador de frontend toma el concepto visual proporcionado por el diseñador web y lo construye utilizando lenguajes de codificación como HTML, CSS y JavaScript.

Por otro lado, un desarrollador de backend creará las funcionalidades más avanzadas del sitio, como la opción de pago en una página e-commerce.

Otra de las habilidades de los desarrolladores web es el DOM. ¿Pero qué es y para qué sirve?

¿Conoces todas esas animaciones geniales que ves en un sitio web y que te hacen pensar, “Wow, cómo habrán hecho eso”? Pues todas ellas se realizan manipulando el DOM o Document Object Model por sus siglas en inglés.

Esta interfaz le permite a un lenguaje de programación manipular el contenido, la estructura y el estilo de un sitio web.

JavaScript es el lenguaje de programación del lado del usuario que se conecta al DOM en un navegador de Internet y es capaz de mostrar gifs o elementos interactivos en una página como animaciones emergentes cada que hace clic.

JavaScript es el lenguaje de programación del lado del usuario que se conecta al DOM en un navegador de Internet y es capaz de mostrar gifs o elementos interactivos en una página como animaciones emergentes cada que hace clic.

Pero volviendo al tema, en resumen un diseñador web es el arquitecto, mientras que el desarrollador web es el constructor o ingeniero. Y una empresa de diseño web únicamente se encargará de crear una plataforma visualmente atractiva, con buena navegabilidad y experiencia de usuario.

Ahora que ya sabes qué es el desarrollo web y qué hace un desarrollador, seguramente te estás preguntando: ¿cómo se hace una página web?
Estos son los pasos a seguir:
1. Planeación

El primer paso para crear una página web es la planeación. En esta etapa el desarrollador web y el cliente o empresa definen las características especiales del sitio, cuál es su objetivo de comunicación, si tendrá una sección e-commerce, cuántos menús debe tener, así como los elementos multimedia que enriquecerán el contenido.

Durante este proceso también se establece si la página web se creará a través de un CMS como WordPress, que es una plantilla “prediseñada” sobre la cual se construye una página o con código a mano desde cero.

Por supuesto que la segunda opción requiere mucho más trabajo, experiencia e inversión.

2. Diseño

Una vez se tenga clara la función y el público objetivo del sitio web, comienza la fase de diseño que implica decidir cómo se organizará y lucirá la página.

Para hacerlo, se utilizarán herramientas como Photoshop (un programa de edición de imágenes) y Webflow (un software comúnmente utilizado en diseño web) para crear una maqueta de cómo se verá el sitio terminado.

Se eligen las fuentes, combinaciones de colores y diseño en general. También se define qué contenido va en cada sección de la página y se creará un mapa del sitio; es decir, una especie de lista con todas las subpáginas de la web que le servirá de guía al programador cuando empiece a programar.

3. Programación

Esta es la parte en la que todas las ideas del cliente y las maquetas del diseñador se convierten en un producto digital real.

Para crear un sitio web, se hace codificación con ayuda de un lenguaje de programación, lo que significa que deben crearse instrucciones que una computadora pueda seguir para mostrar la página en las pantallas de los usuarios.

Como ya explicamos, hay dos formas principales de hacerlo: manualmente, desde cero o a través de un sistema de gestión de contenido como WordPress.

Si el cliente decide crear su sitio mediante la codificación manual, un trío sólido para comenzar incluye: HTML (lenguaje de marcado de hipertexto), CSS (hojas de estilo en cascada) y JavaScript.

Si bien es posible codificar manualmente un sitio web sin usar HTML, este es un estándar universal compatible con los exploradores más populares como Safari, Firefox y Google Chrome, que se utilizan en computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes.

El propio HTML se utiliza para definir las partes de una página web (párrafos, titulares, contenido de video incrustado, formularios, etc.) para los navegadores que las visitan.

Luego, esos navegadores toman el contenido HTML de un sitio y lo traducen a lo que ve cada usuario en su pantalla.

Una vez que las estructuras de la página se definen con HTML, su lenguaje primo CSS se puede utilizar para especificar el estilo de cada subpágina o sección como los colores y las fuentes.

Finalmente, Javascript agrega elementos interactivos, como anuncios emergentes, presentaciones de diapositivas, autocompletado de campos de búsqueda y otras funciones que cambian sin actualizar una página.

Por otro lado existe el desarrollo web Stackless, que es una versión mejorada de otro lenguaje de programación muy popular llamado Python y que le permite a los desarrolladores aprovechar los beneficios de la programación basada en subprocesos sin los problemas de rendimiento y complejidad asociados con las secuencias de código convencionales.

Sus principales beneficios son que ofrece una mejor estructura del programa, un código más legible y mayor productividad de los programadores.

Te explicamos más a fondo cómo funcionan los sistemas de gestión de contenidos:

La principal diferencia entre usar un CMS como WordPress y la codificación manual es que un CMS les permite a los desarrolladores no tener que editar y volver a cargar cada página de un sitio web cada vez que agrega, elimina o cambia contenido.

Un CMS como WordPress opera a través de una interfaz gráfica de usuario (GUI), una serie de menús y paneles de control que le permiten a una persona elegir opciones para su sitio e ingresar contenido a través de formularios y editores de texto.

A través de una interfaz de CMS, en teoría, se puede desarrollar un sitio completo sin codificación, pero también estará limitado a las plantillas y opciones que ofrece la plataforma.

Para un grado mayor de personalización, el código a mano es la mejor opción.

4. Alojamiento y dominio (host)

La última etapa es definir un dominio y alojar la página en la web para que se pueda encontrar a través de motores de búsqueda como Google.

Esta etapa implica asegurar un nombre de dominio (la dirección del sitio, como desarrolladorweb.com) y pagar un servicio de alojamiento.

En lo que respecta a los nombres de dominio, primero se debe elegir uno que sea apropiado para el giro de la empresa.

Por supuesto que muchos ya están ocupados así que lo ideal es usar un registro de nombres de dominio para buscar opciones que aún estén disponibles.

Una vez definido, se debe registrar y pagar por una pequeña tarifa a través de un registrador de dominios (que a menudo se incluye como un servicio de las empresas de alojamiento web).

Las empresas de alojamiento, como ya mencionamos, almacenan las páginas, imágenes y otros activos de su sitio, y se encargan del proceso de configuración a cambio de una tarifa.

Finalmente, las páginas de un sitio, ya sean archivos codificados manualmente o páginas desarrolladas a través de un CMS, se cargan en la empresa de alojamiento a través de un programa llamado cliente de protocolo de transferencia de archivos (FTP).

Una vez que se cargue el contenido, la página estará activa, en línea y lista para ser visitada y navegada por otras personas.

¿Y aproximadamente cuánto cuesta crear una página web?

Como te habrás dado cuenta, seas frontend, backend, utilices stackless o no, ser desarrollador web no es tarea fácil, por lo que una página web puede costar varios cientos de dólares.

Claro que todo depende del grado de complejidad, tecnología e innovación que se quiera utilizar en un sitio, además de que debes considerar los sueldos del diseñador y del programador, pero por lo general los precios pueden rondar entre 100 y 500 dólares.

Claro que todo depende del grado de complejidad, tecnología e innovación que se quiera utilizar en un sitio, además de que debes considerar los sueldos del diseñador y del programador, pero por lo general los precios pueden rondar entre 100 y 500 dólares.

¿Qué opinas? Sin duda el desarrollo web es un gran campo de estudio que se expande más y más a medida que la tecnología avanza. Pero con esta pequeña introducción, tendrás más conocimientos en caso de que desees convertirte en desarrollador o diseñador web, o seas un cliente buscando las mejores alternativas para levantar su página en Internet.

Esperemos te sea muy útil.

¡Hasta la próxima!

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